Intel Xeon 3450
Discos SATA de gran capacidad y puerto gigabit dedicado
Servidores físicos con conexiones dedicadas de 1 a 300 Gbps para streaming de vídeo, CDN, IPTV, servicios de descarga y otros proyectos con un gran volumen de tráfico de red.

Los servidores se agrupan por la velocidad básica o prevista de la conexión. Algunas plataformas permiten aumentar la velocidad del puerto al configurarlas: las opciones disponibles se indican en la ficha.
Discos SATA de gran capacidad y puerto gigabit dedicado
CPU de alta frecuencia y puerto de red flexible
EPYC con muchos núcleos y NVMe para tareas en paralelo
Plataforma de dos procesadores con conexión dedicada de 10 Gbps
Gran matriz de SSD y conexión dedicada de 10 Gbps
Conexión dedicada de 10 Gbps en Tokio
Gran matriz de SSD y conexión dedicada de 20 Gbps
Ryzen de alta frecuencia, NVMe y 20 Gbps
Gran matriz de SSD y conexión dedicada de 40 Gbps
Ryzen de alta frecuencia y conexión dedicada de 40 Gbps
EPYC con muchos núcleos y puerto ampliable hasta 200 Gbps
Plataforma de dos procesadores con conexión de hasta 300 Gbps
EPYC moderno y puerto de red de hasta 300 Gbps
No hay servidores que coincidan con el filtro seleccionado. Elige otra opción.
Para streaming y CDN, además de la CPU y los discos, conviene valorar la velocidad real del puerto dedicado y las condiciones del tráfico.
Desde servidores gigabit hasta sistemas de alta velocidad de 100–300 Gbps.
Las configuraciones mostradas no tienen límite de volumen de tráfico transferido.
Los SSD y NVMe ayudan a servir contenido en caché, archivos y datos en streaming con una carga de red elevada.
Te ayudamos con la configuración básica del servidor y las dudas sobre su funcionamiento.
Un gran ancho de banda es necesario cuando el servidor envía grandes volúmenes de datos a muchos usuarios o nodos al mismo tiempo.
Una conexión dedicada ayuda a ofrecer retransmisiones en directo, streaming y vídeo online sin las limitaciones de un ancho de banda reducido.
Puedes utilizar el servidor como servidor de origen, nodo perimetral o plataforma de alta velocidad para distribuir archivos grandes.
Un gran ancho de banda es adecuado para servicios con muchas transmisiones simultáneas que requieren una velocidad de transferencia estable.
Para proyectos grandes, hay plataformas que permiten aumentar la velocidad del puerto de red hasta 200 o 300 Gbps.
El vídeo en streaming requiere tanto potencia de cálculo como ancho de banda de red. Un servidor con una conexión dedicada de gran ancho de banda puede transmitir más flujos de vídeo y atender a más usuarios simultáneamente sin que la interfaz de red se convierta en un cuello de botella.
Los servidores dedicados de 10–300 Gbps son adecuados para CDN, servidores de origen, distribución de archivos grandes y otros proyectos cuya carga principal es el tráfico saliente. La gama actual incluye SSD/NVMe y grandes matrices de discos para almacenar contenido.
Conviene elegir la velocidad según la carga máxima real, con margen para crecer. Los proyectos pequeños pueden empezar con 1–10 Gbps; los servicios de streaming grandes pueden utilizar 20–40 Gbps o plataformas de alta velocidad de 100–300 Gbps.
Indícanos la tasa de bits, la audiencia, las zonas geográficas y el ancho de banda que necesitas: te ayudaremos a elegir un servidor y una velocidad de puerto sin un margen excesivo.